El Teatro Cariola fue escenario de la histórica primera presentación de Six Feet Under en Chile, el domingo 25 de octubre de 2026. Liderados por Chris Barnes, los estadounidenses ofrecieron un recorrido por sus clásicos y su nuevo álbum Next to Die, acompañados por los nacionales Pentagram Chile y Ghostspell, en una intensa jornada de death metal que dejó una deuda histórica saldada.
La espera finalmente terminó. Después de más de tres décadas de trayectoria, Six Feet Under llegó por primera vez a Chile para saldar una deuda pendiente con los fans del death metal. La agrupación estadounidense, formada en 1993 por Chris Barnes y Allen West, aterrizó en Santiago promocionando su nuevo trabajo, Next to Die, con un repertorio que también repasó buena parte de su historia.
El Teatro Cariola fue el punto de encuentro para una jornada que reunió a distintas generaciones del metal extremo. Desde temprano se respiraba un ambiente de expectación, con un público dispuesto a vivir una tarde de death metal a la vena. Tres bandas, distintas generaciones pero con una misma pasión.
Ghostspell: una nueva generación del metal extremo chileno
Todo comenzó puntualmente a las 17:30 hrs con Ghostspell, trío proveniente de La Calera, V Región, que desarrolla una propuesta donde confluyen el death, black y thrash metal.
Formados en 2025, los nacionales representan a una nueva generación de bandas que comienza a abrirse espacio dentro de la escena extrema chilena. Su sonido se mueve entre pasajes oscuros, melodías y riffs pesados, con una propuesta que encontró una buena recepción por parte de la audiencia.
A esa hora, una parte importante del público ya se encontraba en el recinto, lo que permitió que Ghostspell desarrollara su presentación frente a una audiencia considerable. La banda mostró una ejecución sólida y un sonido que acompañó perfecto!
El repertorio estuvo centrado principalmente en su EP debut, Black Witchcraft Vengeance (2025). En terminos prácticos, Ghostpell, nos entregó una presentación potente y bien recibida. Siempre es positivo ver a nuevas bandas nacionales ocupando escenarios de esta importancia, especialmente cuando tienen la oportunidad de compartir cartel con nombres históricos del metal.
Pentagram Chile: la vieja escuela encendió al público
Luego llegó el turno de Pentagram, una de las banda fundamentales en la historia del metal extremo nacional y sudamericano.
Formados en Santiago en 1985 por Anton Reisenegger y Juan Pablo Uribe, Pentagram fue parte de aquella primera generación que comenzó a desarrollar un sonido extremo cuando el thrash y el death metal todavía estaban dando sus primeros pasos a nivel mundial. Con esa historia a cuestas, la banda volvió a demostrar por qué sigue siendo un referente del underground chileno. Desde los primeros acordes, el público respondió con fuerza. El ambiente ya estaba bastante encendido y el Teatro Cariola se acercaba a su capacidad máxima. El mosh comenzó a tomar protagonismo y la intensidad fue aumentando a medida que avanzaba su presentación.
Pentagram interpretó un total de ocho canciones, Entre los clásicos que sonaron estuvieron «Fatal Predictions», «El Imbunche», «Possessor», «Fiura» y «Demented», además del infaltable «Demoniac Possession», de los grandes clásicos de la banda. Precisamente este último terminó por desatar al público, cerrando una presentación que dejó el ambiente en su punto más alto para recibir a los estadounidenses.
Durante la jornada también se registraron varias peleas entre asistentes, situaciones que fueron más allá de la intensidad habitual del mosh y que terminaron siendo parte de una noche agitada. Más allá de estos incidentes, Pentagram cumplió con una presentación contundente, conectando con distintas generaciones de metaleros.
Six Feet Under: una deuda histórica que finalmente se saldó
Cuando llegó el momento de Six Feet Under, el ambiente ya era completamente distinto. El Teatro Cariola estaba prácticamente lleno y la expectación por ver por primera vez a Chris Barnes en Chile al frente de su banda era evidente.
Para muchos seguidores del death metal, esta visita tenía un significado especial. Six Feet Under nació en 1993 como un proyecto paralelo de Chris Barnes, entonces vocalista de Cannibal Corpse, junto al guitarrista Allen West, de Obituary. Con el paso de los años, la banda desarrolló una identidad propia y una extensa discografía, manteniendo un sonido reconocible dentro del género, marcado por el característico registro gutural de Barnes.
«War Is Coming» fue el tema encargado de abrir la descarga, dando inicio a una presentación que rápidamente encendió a los asistentes. Desde ese momento, el sector frente al escenario se transformó en un mosh permanente, con empujones, agresividad desbordada y varias peleas durante el desarrollo del Show.
Six Feet Under, sólidos, ajustados y con un Chris Barnes en excelente forma, desplegando su característico registro vocal con fuerza durante toda la presentación.
El repertorio tuvo una presencia importante de su primer álbum, Haunted (1995), uno de los trabajos más representativos de su discografía, además de recorrer distintas etapas de la agrupación. Entre los momentos destacados estuvieron «Silent Violence», «Lycanthropy» y «Victim of the Paranoid», temas que fueron recibidas con entusiasmo por un público que llevaba años esperando escuchar este material en vivo. También hubo espacio para las versiones de «Death or Glory», original de Holocaust, y TNT de AC/DC, dos interpretaciones que aportaron variedad al repertorio. De su nuevo álbum, Next to Die, destacó «Mister Blood and Guts», single de esta etapa y una muestra de que Six Feet Under continúa desarrollando su propuesta sin alejarse demasiado de sus raíces.
El cierre: Cannibal Corpse y el punto máximo de la noche
Si el ambiente ya estaba al límite, lo que vino en el final terminó por llevarlo todavía más a la cima. Six Feet Under cerró su presentación con dos clásicos de Cannibal Corpse, primero llegó «Stripped, Raped and Strangled», desatando una respuesta inmediata entre los asistentes, pero todavía quedaba el golpe final, «Hammer Smashed Face» fue el encargado de cerrar la noche, convirtiéndose en uno de los momentos más intensos de toda la jornada.
Escuchar este clásico en la voz de Chris Barnes, más de tres décadas después de su aparición original, fue uno de los grandes golpes del concierto. El público respondió con todo, alcanzando el punto máximo de una presentación que no dio tregua hasta el último minuto. Un cierre a la altura de las expectativas, especialmente para quienes esperaron durante años la oportunidad de ver a Barnes interpretando estas canciones en suelo chileno.
Una primera visita que no quedó al debe
La presentación de Six Feet Under en Chile dejó varias imágenes para el recuerdo. Desde la apertura de Ghostspell, la fuerza de la vieja escuela de Pentagram hasta la esperada aparición de Chris Barnes, la jornada reunió distintas generaciones del death metal en un mismo escenario. Una noche marcada por un público especialmente agitado, con enfrentamientos que por momentos superaron los límites del mosh, pero sobre el escenario, el balance fue contundente, Six Feet Under nos dejó un repertorio de clásicos y un Chris Barnes que respondió plenamente a las expectativas.
No quedaron deudas pendientes. Después de tantos años de espera, Six Feet Under finalmente pisó Chile y dejó una presentación que será difícil de olvidar.
Una deuda histórica que, por fin, quedó saldada.



